Alba Bla: De pintar en el Cromàpica de Picassent a cruzar el charco

Creativa, inquieta, apasionada… Desde que decidió empezar su carrera profesional en solitario, esta joven ha demostrado que del arte, si se quiere, se puede vivir.

Alba Bla, la encargada de crear la página web de Cyblo, empezó dedicándose al diseño gráfico y durante su trayectoria profesional ha participado en varios proyectos, mayoritariamente por España: primero en Picassent-su pueblo natal- siguió por Valencia, Cuenca, Buñol y Madrid. Pero, para embarcarse en su próxima labor ha decidido viajar más lejos, México.

Su valía profesional le ha llevado a consagrarse como una gran artista de Picassent. Solo basta con recorrer las calles del pueblo para encontrarse con algún mural pintado por ella. Somnis, que representa según la dibujante “el amor más básico, simple, plano. Un amor que surge de la nada, una atracción onírica entre dos personas,” es el mural con el que fue premiada como la mejor artista local en la segunda edición del festival de arte urbano, Cromàpica.

Alba pintando en el Cromàpica
Alba pintando en el Cromàpica

-Tú pasión es el arte, vives de la creatividad, ¿cómo empezaste en este mundo?

-Empecé estudiando relaciones públicas y publicidad y en tercero de carrera decidí abordar también audiovisuales. Cuando acabé, yo quería ser directora de arte, mi primer trabajo fue en una empresa de publicidad y a partir de ahí me centré en el diseño gráfico. Supongo, que lo de querer dirigirme al gráfico y al arte era porque también está relacionado con el dibujo, que es lo que he acabado haciendo. Así que, podría decir que las decisiones que he tomado me han ido llevando a lo que he terminado siendo de mayor.

 

-Tus dibujos se caracterizan porque no son de gran realismo, carecen de complejos detalles y la mayoría de veces no tienen color, pero con esa sencillez son capaces de transmitir muchas emociones, ¿cuáles han sido las influencias que te han llevado a decantarte por este estilo?

-Este estilo es porque es lo único que sé hacer -bromea Alba- la manera en la que yo interpreto las cosas. No he estudiado bellas artes, por lo que no tengo formación técnica. Yo dibujo de bolígrafo y lo que dibujo, en realidad, es un poco prueba y error: lo que me va saliendo, lo que me va gustando y cómo va evolucionando.

A mí me han reñido toda la vida por pasarme las clases dibujando: desde el colegio, el instituto, incluso en la universidad.

Por lo que dices de que son muy emotivos es porque yo con mis dibujos lo que hago es reflejar cómo estoy, cómo me encuentro o cómo me siento. Dibujo todo lo que se me pasa por la cabeza hasta el punto que para publicarlo en las redes sociales tiene que pasar un tiempo para que yo ya me haya despegado un poco del dibujo. Por ejemplo, tengo dos ilustraciones que hablan de dos relaciones. En realidad son tonterías, ¿no?, pero yo hasta que no pasó el tiempo suficiente para superarlo no los saqué a la luz. Ni los publiqué ni se los enseñé a nadie.

Eso me ocurre porque para mí dibujar es comparable a desnudarse, pero mostrar mis creaciones es dar un paso más, ganar confianza y eso se consigue con el tiempo.

Mural pintado por Alba en el Cromàpica
Mural pintado por Alba en el Cromàpica

-Has realizado muchos proyectos, ¿cuál podrías decir que es con el que más te has involucrado?

-El año pasado fue muy importante para mí porque realicé los dos proyectos más grandes y con los que más me he involucrado. Uno, es unos cuentos que he dibujado que se llaman “Contes Familiars”, que ahora justo hemos creado la versión en castellano, recogemos mañana los ejemplares. De este proyecto estoy muy orgullosa, primero, porque las tres personas que estamos involucradas nos estrenamos con esto. Es la primera vez que ellas escriben y es la primera vez que yo ilustro unos cuentos infantiles. Segundo, porque es autoedición. No encontramos editorial que publicara y decidimos hacer un crowfunding entre las tres. Para mí, eso tiene mucho más orgullo porque al final el proyecto lo has sacado tú adelante, sin intermediarios. Solo por eso estoy orgullosísima.

Y luego, el otro proyecto que destacaría fue irme a México porque yo ya llevaba mucho tiempo queriéndome ir allí y no he parado hasta que lo he conseguido.

 

-“Contes Familiars” es un proyecto innovador que tiene como objetivo mostrar la diversidad familiar en nuestra sociedad actual, ¿cómo nació?

-Yo estaba en un market de ilustración y las autoras de los textos, las mismas que tuvieron la idea original del libro (Natàlia Ferrus y Antònia Cardona), se me presentaron y me pidieron el teléfono. A los dos días estábamos quedando y ahora se han convertido en mi segunda familia. Nos hemos unido mucho porque publicar un libro tiene su historia: entre ISBN, depósito legal… mogollón de cosas que tienes que hacer y sin saber, previamente, cuáles son los procedimientos. Ahora, la segunda vez que los publicamos en castellano, ya ha sido más fácil.

Por eso con este trabajo estoy muy satisfecha, pero siempre he dicho que me da igual que no vendamos una gran cantidad de copias, lo que realmente me importa es que los niños y las niñas que lean los cuentos se acuerden en un futuro de la historia que contamos, de los dibujos y lo que pretendemos transmitir.

Ejemplar del la colección de "Contes familiars"
Ejemplar del la colección de "Contes familiars"

-Has hablado antes de que el otro proyecto que más te ha marcado es el que tienes más reciente, el de viajar a México, ¿cuáles han sido los motivos que te han llevado a recorrer tantos kilómetros?

-Yo soñaba con irme a México, pero pensaba que si me iba a ese país no quería irme solo como turista, prefería moverme y mezclar el ocio con mi vida laboral. En verano conocí al “Colectivo Tomate” por Instagram. Sacaron convocatoria en Septiembre y yo me apunté. Recuerdo que el día que me llegó el e-mail de la selección, a las 4 de la mañana, miré el móvil y tenía un mensaje de ellos diciendo: “has sido seleccionada”, ya no dormí más.

 

-El “Colectivo Tomate”, ¿qué es exactamente?

-Es un grupo multidisciplinario e independiente que realiza un proyecto que se llama “Ciudad Mural”, que trata de fortalecer el tejido social y recuperar espacios de todo México a través del arte. Para ello, reúnen a artistas nacionales e internacionales para que pinten, entre 10 y 15 días, murales en ciertos barrios que necesitan ser recuperados.

No es un festival de arte en el que cada uno de nosotros pinta lo que quiere, sino que se trata de cumplir una labor social. Al artista le asignan una familia y mantiene una entrevista con esa familia para conocerla e intentar plasmar su vida por medio de los dibujos que, posteriormente, se verán reflejados en las paredes del barrio. Realizamos un ejercicio bonito y, al mismo tiempo difícil, porque contamos las historias de otros por medio de los dibujos.

Para que desarrollemos correctamente nuestro trabajo el Colectivo organiza talleres para la gente del  barrio y para los artistas: hicieron un taller de seguridad para saber cómo teníamos que dibujar en altura, cómo nos teníamos que atar los arneses y subir a los andamios. Luego, también nos reunimos con una psicóloga para que nos ayudara a saber comunicarnos, de la mejor manera posible, con las familias.

Llevan bastantes ediciones y se nota que aprenden de sus errores y mejoran año tras año.

Alba junto con Beatriz
Alba junto con Beatriz

-Además de todo esto, Alba es cybler, y no una cybler cualquiera, sino que es una pieza clave en nuestra empresa, ya que fue la encargada del diseño de nuestra página web. ¿Cómo conociste Cyblo y qué te llevó a alquilar con nosotros?

-No recuerdo en qué página lo vi, pero estoy segura de que fue on-line. Yo no pensaba cambiarme de piso, creo que siempre que he alquilado ha sido por casualidad y así volvió a ser esta vez.

Dando una ojeada por Internet entré a ver qué había y encontré el piso. Pedí cita, conocí a Beatriz, con la que me llevé muy bien desde el principio, y fue un flechazo. Me gustaba el piso, ella fue muy atenta y decidí mudarme.

 

-¿Qué es lo que más te gusta de tu hogar?

-Me pareció bastante raro que fuera triangular, pero tengo un amigo que me dijo que el triángulo significa prosperidad y tener una casa triangular y si además la iba a hacer estudio, imagínate…

Además, cuando Beatriz me presentó el piso me explicó que el antiguo residente estaba muy contento viviendo aquí, pero que se tuvo que mudar porque le había salido una buena oferta de trabajo en el extranjero. Creo que fueron motivos suficientes para mudarme.

-Y de Cyblo, ¿qué es lo que más te gusta?

-La atención y la comunicación, aparte de que con Beatriz no tienes ningún problema. Cosas como: “Beatriz tengo una gotera”, y al día siguiente está en tu casa para solucionarlo, eso no te pasa de normal, yo he vivido en otras viviendas de alquiler y lo sé.

También, cuando llegas a tu nuevo hogar te encuentras con el piso cuidado, es decir, que se nota que la persona que lleva Cyblo (Beatriz) se preocupa por lo que tiene, por lo que alquila y presta la atención necesaria a sus clientes.

 

-Para acabar la entrevista, nos gustaría que hablases del retrato que le pintaste a Beatriz. Sabemos que solo dibujas cuando algo te inspira de verdad, ¿qué te llevó a dibujarla?

-A mí es verdad que si algo no me entra por el ojo luego se me hace un mundo tenerlo que dibujar. Con Beatriz, tuve la suerte de que la conocía y no le tuve que pedir información. Cuando hago retratos, intento hacer mi versión de ti, lo que me trasmites o como pienso que eres, y así lo hice. Recuerdo que detrás de la imagen, en el marco, le escribí cuatro palabras: de alma  libre, luchadora, honesta y feliz.

El retrato que Alba le dibujó a Beatriz
El retrato que Alba le dibujó a Beatriz
No Comments

Post a Comment